(Mike Leigh, 1996)
Al morir sus padres adoptivos, Hortense, una joven negra que vive en Londres, siente la necesidad de conocer a su madre biológica, la cual la dio en adopción nada más nacer.
Este es el inicio de esta historia sobre el daño que puede provocar mantener ocultos los secretos familiares. Sobre la valentía de saber y decir la verdad y el valor que hace falta también para escuchar.
«Secretos y mentiras. Todos sufrimos. ¿Por qué no podemos compartir el dolor? », dice uno de los personajes principales.
Hortense apunta a un aspecto clave para entender que las cosas sucedan así: «Todo ese secretismo…Salid, que están hablando los mayores. Es ese rollo. No aspiras a saber más porque te crían para no hacerlo».
Se trata de un drama con un punto de comedia. O igual es al revés…no sé. En todo caso, hay en esta película un humor que pone en evidencia lo absurdo de pretender negar a toda costa lo que haríamos mejor en desvelar.
