Sobre mí
Acompaño a personas interesadas en un proceso terapéutico de autoconocimiento y cambio.
Soy terapeuta gestalt con 35 años de experiencia profesional.
A lo largo de este recorrido, he comprobado que lo más fructífero en la terapia ocurre cuando ambas partes trabajamos en equipo, implicadas en un proceso que abre la posibilidad de:
cuidar y elaborar las propias heridas emocionales
explorar cualidades y capacidades desconocidas
aprender formas más satisfactorias de funcionar en la vida y de relacionarse
hallar la salida del laberinto.
Yo acompaño en este camino y ofrezco mi guía cuando lo considero necesario. Para ello, me centro en tres aspectos fundamentales:
– aportar una escucha atenta e intervenciones que permitan a la persona—o a la pareja—percatarse mejor de lo que siente, piensa y hace, ya que esta es la base para realizar los cambios que necesita
– mostrar una mirada diferente para que pueda ampliar la suya propia
– cuidar de que las sesiones de terapia sean una oportunidad de autoconocimiento y aprendizaje
Trabajo en terapia individual con adultos y también con parejas.
Atiendo en Barcelona presencialmente y también online.
Acompaño a personas interesadas en un proceso terapéutico de autoconocimiento y cambio.
Soy terapeuta gestalt con 35 años de experiencia profesional.
A lo largo de este recorrido, he comprobado que lo más fructífero en la terapia ocurre cuando ambas partes trabajamos en equipo, implicadas en un proceso que abre la posibilidad de:
cuidar y elaborar las propias heridas emocionales
explorar cualidades y capacidades desconocidas
aprender formas más satisfactorias de funcionar en la vida y de relacionarse
hallar la salida del laberinto.
Yo acompaño en este camino y ofrezco mi guía cuando lo considero necesario. Para ello, me centro en tres aspectos fundamentales:
– aportar una escucha atenta e intervenciones que permitan a la persona—o a la pareja—percatarse mejor de lo que siente, piensa y hace, ya que esta es la base para realizar los cambios que necesita
– mostrar una mirada diferente para que pueda ampliar la suya propia
– cuidar de que las sesiones de terapia sean una oportunidad de autoconocimiento y aprendizaje
Trabajo en terapia individual con adultos y también con parejas.
Atiendo en Barcelona presencialmente y también online.

Acompaño a personas interesadas en un proceso terapéutico de autoconocimiento y cambio.
Soy terapeuta gestalt con 35 años de experiencia profesional.
A lo largo de este recorrido, he comprobado que lo más fructífero en la terapia ocurre cuando ambas partes trabajamos en equipo, implicadas en un proceso que abre la posibilidad de:
cuidar y elaborar las propias heridas emocionales
explorar cualidades y capacidades desconocidas
aprender formas más satisfactorias de funcionar en la vida y de relacionarse
hallar la salida del laberinto.
Yo acompaño en este camino y ofrezco mi guía cuando lo considero necesario. Para ello, me centro en tres aspectos fundamentales:
– aportar una escucha atenta e intervenciones que permitan a la persona—o a la pareja—percatarse mejor de lo que siente, piensa y hace, ya que esta es la base para realizar los cambios que necesita
– mostrar una mirada diferente para que pueda ampliar la suya propia
– cuidar de que las sesiones de terapia sean una oportunidad de autoconocimiento y aprendizaje
Trabajo en terapia individual con adultos y también con parejas.
Atiendo en Barcelona presencialmente y también online.
Si quieres saber más
A lo largo de los años he ido construyendo mi manera de acompañar en terapia a partir de la formación y la experiencia profesional, junto con un trabajo personal profundo y continuado.
Mi formación en Terapia Gestalt —certificada por la Asociación Española de Terapia Gestalt— se apoya en un largo proceso de trabajo personal. En este sentido, realicé el Curso de Autoconocimiento a través del Eneagrama, con Claudio Naranjo, once años de Terapia Gestalt, individual y grupal, y diecisiete años de Psicoanálisis. Este trabajo profundo y sostenido ha sido indispensable para la práctica terapéutica.
Los terapeutas necesitamos sanear lo mejor posible nuestro mundo psíquico y relacional para poder acompañar a otras personas. Por ello, tanto la terapia personal como la supervisión son fundamentales en mi práctica terapéutica.
Movida por mi interés en la filosofía, realicé el curso Claves para el asesoramiento filosófico, impartido por la Associació de Filosofia Pràctica de Catalunya. La filosofía, entendida como práctica, estimula la capacidad de pensar y dialogar y nos enseña a formular preguntas que abren nuevas comprensiones sobre nosotros mismos y nuestra relación con el mundo. Todo ello resuena de manera natural con el trabajo terapéutico.
Además, me formé en Seitai con Paco Lacueva y Magda Barneda. El Seitai es una práctica que invita a observar y acompañar el movimiento vital espontáneo y los procesos de autorregulación. Resulta, por lo tanto, muy cercano a la Terapia Gestalt.
La meditación ocupa un lugar muy importante en mi vida y, de forma implícita, está presente en las sesiones de terapia. La práctica meditativa tiene mucho que ver con la actitud gestáltica de apertura, no juicio y atención al momento presente.
Acerca de mi trabajo
Entiendo que un buen acompañamiento terapéutico se basa, ante todo, en saber escuchar al otro. Una escucha atenta favorece la confianza y es un elemento clave para comprender a la persona que consulta y explorar lo que trae a terapia. Gracias a ello, la persona va desarrollando una actitud de atención respetuosa hacia sí misma, tanto durante la sesión como fuera de ella, en su vida cotidiana.
Concibo la terapia como un viaje de autoconocimiento y transformación que se desarrolla a partir de la demanda inicial. A lo largo del proceso, se abre también la posibilidad de profundizar en la propia biografía y de abordar aspectos de la vida actual que no estaban presentes al comienzo.
Como terapeuta, acompaño y oriento este proceso según lo necesite la persona. Dicha orientación es especialmente útil cuando se trata de ver sus entresijos, sus nudos, los desvíos en los que en ocasiones se pierde. En este sentido, considero importante cuestionar y ponernos a pensar juntos algunas actitudes e ideas que pueden estar complicando las cosas, para facilitar así el avance de la terapia.
Pienso que la terapia tiene también una vertiente educativa. Por ello, aporto indicaciones que ayudan a la persona a conectarse con sus sensaciones corporales, emociones y percepciones, de modo que aprenda a hacerlo por sí misma. Este contacto con la propia experiencia es fundamental, pues nos hace sentir vivos y nos da conciencia de quiénes somos. Además, cuando identificamos con claridad lo que nos ocurre, se despeja el camino para pensar sobre nuestra experiencia y comprenderla mejor.
En la situación terapéutica, hay espacio también para hablar de lo que funciona, de las propias capacidades, de posibilidades desconocidas y del propio deseo, que, si miramos bien, permanece oculto, deseoso de ser encontrado. Y así me gusta trabajar: el desarrollo del propio potencial es un principio básico de la Terapia Gestalt con el que me siento muy de acuerdo.
Entiendo que el objetivo de la terapia es transformar la relación que tenemos con nosotros mismos y con los demás, de modo que podamos vivir de forma más funcional, creativa y libre, acorde con quienes somos. Este aprendizaje no se agota en la terapia, sino que acompaña y puede seguir creciendo a lo largo de la vida, gracias a los recursos que se han descubierto a lo largo del camino.
En el blog iré compartiendo reflexiones en torno al trabajo terapéutico y al autoconocimiento, como una manera de seguir pensando y dialogando sobre estos procesos.
A partir de aquí Versión 1.0
Presentación

Soy terapeuta gestalt con más de treinta años de ejercicio profesional. Después de finalizada la etapa de 22 años de Aula Gestalt —el centro de psicoterapia y formación del que formé parte como miembro del equipo—, sigo atendiendo a mis pacientes en un despacho de la Rambla Catalunya, en Barcelona, además de en formato online. Ofrezco acompañamiento terapéutico de orientación gestáltica y con todo aquello que he venido reuniendo a lo largo de mi recorrido profesional y vital.
Dicho acompañamiento se basa en la escucha. Una buena escucha me permite en primer lugar ofrecer un entorno que favorezca la confianza y es, además, un elemento clave para comprender a la persona que consulta y explorar lo que trae a la terapia. Paralelamente, se produce una resonancia en el paciente, que va aprendiendo a desarrollar una actitud de escucha atenta y respetuosa hacia lo que siente, piensa y hace, tanto en el transcurso de la sesión como fuera de ella, en su vida cotidiana.
Considero que la terapia es un viaje de autoconocimiento y de transformación que se desarrolla a partir de la demanda que hace la persona. Asimismo, durante el proceso terapéutico se va abriendo la posibilidad de reelaborar la propia biografía y tratar determinados asuntos de la vida actual que no estaban presentes previamente.
Como terapeuta me ocupo de facilitar y guiar este proceso en la medida en que el paciente lo necesita. Dicha guía es especialmente útil cuando se trata de ver sus entresijos, sus nudos, los desvíos en los que en ocasiones se pierde. En este sentido, encuentro conveniente cuestionar determinadas actitudes e ideas cuando considero que están interfiriendo en el avance de la terapia. Todo ello puede ser una tarea difícil, además de enriquecedora. Afortunadamente, en la situación terapéutica hay lugar también para hablar de lo que funciona, de las propias capacidades, de posibilidades desconocidas y del propio deseo que, si miramos bien, permanece oculto, deseoso de ser encontrado.
Pienso que la terapia tiene también una vertiente educativa. Por ello, aporto indicaciones que facilitan que la persona se haga más consciente de sus sensaciones corporales y de sus emociones y percepciones e investigo con ella formas de expresión y de relación más adecuadas. Por otro lado, al adquirir mayor capacidad para acceder a lo que siente, queda más despejado el camino para que pueda pensar en su experiencia sin que el uso del pensamiento la desconecte de sí, antes al contrario, que le sirva para comprenderse mejor y deshacer áreas de confusión.
Entiendo que el objetivo de la terapia es que la persona cambie la relación que tiene consigo misma y se ponga a remar a favor de la propia vida. Esto es posible cuando ha aceptado e integrado suficientemente aquellos aspectos que antes rechazaba y se hace más capaz de manejarse con la realidad. Ni que decir tiene que este cambio repercute favorablemente en las personas de su entorno y su relación con ellas.
No todo el mundo que acude a terapia realiza un proceso profundo. Hay quien tiene suficiente con resolver un problema concreto. Y así está bien, pues además de resolverlo, siempre llevará consigo un aprendizaje y un mayor conocimiento de sí, que le servirán para seguir delante de forma más satisfactoria.
En el blog iré publicando contenido en relación con el trabajo terapéutico y de autoconocimiento. Pretendo así ir comunicando mis intereses en este campo tan amplio que empecé a conocer a través de mi propia terapia y del que me enamoré en los inicios de mi formación.

Soy terapeuta gestalt con más de treinta años de ejercicio profesional. Después de finalizada la etapa de 22 años de Aula Gestalt —el centro de psicoterapia y formación del que formé parte como miembro del equipo—, sigo atendiendo a mis pacientes en un despacho de la Rambla Catalunya, en Barcelona, además de en formato online. Ofrezco acompañamiento terapéutico de orientación gestáltica y con todo aquello que he venido reuniendo a lo largo de mi recorrido profesional y vital.
Dicho acompañamiento se basa en la escucha. Una buena escucha me permite en primer lugar ofrecer un entorno que favorezca la confianza y es, además, un elemento clave para comprender a la persona que consulta y explorar lo que trae a la terapia. Paralelamente, se produce una resonancia en el paciente, que va aprendiendo a desarrollar una actitud de escucha atenta y respetuosa hacia lo que siente, piensa y hace, tanto en el transcurso de la sesión como fuera de ella, en su vida cotidiana.
Considero que la terapia es un viaje de autoconocimiento y de transformación que se desarrolla a partir de la demanda que hace la persona. Asimismo, durante el proceso terapéutico se va abriendo la posibilidad de reelaborar la propia biografía y tratar determinados asuntos de la vida actual que no estaban presentes previamente.
Como terapeuta me ocupo de facilitar y guiar este proceso en la medida en que el paciente lo necesita. Dicha guía es especialmente útil cuando se trata de ver sus entresijos, sus nudos, los desvíos en los que en ocasiones se pierde. En este sentido, encuentro conveniente cuestionar determinadas actitudes e ideas cuando considero que están interfiriendo en el avance de la terapia. Todo ello puede ser una tarea difícil, además de enriquecedora. Afortunadamente, en la situación terapéutica hay lugar también para hablar de lo que funciona, de las propias capacidades, de posibilidades desconocidas y del propio deseo que, si miramos bien, permanece oculto, deseoso de ser encontrado.
Pienso que la terapia tiene también una vertiente educativa. Por ello, aporto indicaciones que facilitan que la persona se haga más consciente de sus sensaciones corporales y de sus emociones y percepciones e investigo con ella formas de expresión y de relación más adecuadas. Por otro lado, al adquirir mayor capacidad para acceder a lo que siente, queda más despejado el camino para que pueda pensar en su experiencia sin que el uso del pensamiento la desconecte de sí, antes al contrario, que le sirva para comprenderse mejor y deshacer áreas de confusión.
Entiendo que el objetivo de la terapia es que la persona cambie la relación que tiene consigo misma y se ponga a remar a favor de la propia vida. Esto es posible cuando ha aceptado e integrado suficientemente aquellos aspectos que antes rechazaba y se hace más capaz de manejarse con la realidad. Ni que decir tiene que este cambio repercute favorablemente en las personas de su entorno y su relación con ellas.
No todo el mundo que acude a terapia realiza un proceso profundo. Hay quien tiene suficiente con resolver un problema concreto. Y así está bien, pues además de resolverlo, siempre llevará consigo un aprendizaje y un mayor conocimiento de sí, que le servirán para seguir delante de forma más satisfactoria.
En el blog iré publicando contenido en relación con el trabajo terapéutico y de autoconocimiento. Pretendo así ir comunicando mis intereses en este campo tan amplio que empecé a conocer a través de mi propia terapia y del que me enamoré en los inicios de mi formación.
